Pablo Nicoletti, titular de la Convención provincial de la UCR, cargó contra el ex senador Joaquín De La Torre, que propuso separar 27 municipios del conurbano
El presidente de la Convención bonaerense de la UCR, Pablo Nicoletti, salió al cruce de la propuesta de Joaquín de la Torre de federalizar los municipios del Conurbano. “Parece que algunos odian el Conurbano. Como no pueden transformar la Provincia, la solución que encuentran es achicarla. Eso no es audacia: es renunciar a gobernar”, afirmó el platense.
El dirigente radical ironizó sobre el razonamiento de la iniciativa: “¿Cómo seguiría esta lógica, Joaquín? Como IOMA funciona mal, entreguemos IOMA. Como los hospitales están colapsados, entreguemos los hospitales. Como fallan la educación y la seguridad, entreguemos las escuelas y la Policía. Y, de paso, que los sueldos los pague otro”, preguntó Nicoletti en las redes sociales.
Además, cuestionó las consecuencias institucionales de la propuesta: “No estamos hablando simplemente de reorganizar la administración. Estamos hablando de sacar municipios de Buenos Aires y de que millones de bonaerenses dejen de elegir a su gobernador. Además de antifederal, implica un retroceso democrático”, sentenció.
Como contrapartida, desde la Convención radical sostuvieron que la respuesta a los problemas estructurales de la Provincia debe ir exactamente en la dirección contraria y propuso dar “dos peleas de frente: Hay que reclamarle a la Nación los recursos que les corresponden a los bonaerenses y, al mismo tiempo, terminar con el centralismo que durante décadas construyó el peronismo dentro de la Provincia”.
En ese sentido, el radicalismo viene impulsando una agenda basada en “más federalismo frente a la Nación y más autonomía municipal frente a la Provincia”. Al respecto, Nicoletti consideró que “no podemos aceptar que frente a cada fracaso la respuesta sea entregar territorio o responsabilidades. Gobernar es hacerse cargo y transformar”.
La propuesta de De la Torre
El ex intendente de San Miguel lanzó en los últimos días una polémica alternativa para “cambiar el sistema”. De la Torre propuso que los 24 municipios del conurbano dejen de ser parte de la provincia de Buenos Aires y pasen a ser distritos federales, dependientes directamente de Nación.
En criollo: en la actualidad, un municipio del Conurbano tiene tres niveles de gobierno que intervienen sobre su territorio (Municipio, Provincia y Nación), y de prosperar la iniciativa del ex senador provincial, se eliminaría la participación de PBA y esos distritos pasarían a tener dos autoridades: el intendente y el presidente.
Para De la Torre, “aunque formalmente el Conurbano pertenece a la Provincia, muchas de las cuestiones cotidianas más importantes ya dependen de la Nación o de los municipios”. En esa línea, habló de servicios como Agua, Gas, Electricidad, transporte público, Salud y Seguridad, áreas en que la participación provincial es escasa o nula.
Ingresos Brutos, afuera
El impacto tributario más directo de la propuesta sería la eliminación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en los municipios federalizados. De la Torre plantea que, si el Gobierno bonaerense deja de tener jurisdicción sobre esos distritos, también debería desaparecer allí uno de sus principales instrumentos de recaudación. El argumento del exintendente de San Miguel es que se trata de un impuesto que encarece la actividad económica porque grava los ingresos de las empresas y termina trasladándose a los precios. Por eso, su eliminación buscaría reducir la presión tributaria sobre comerciantes, empresas y consumidores del Conurbano.
Pero la medida tendría una segunda consecuencia, bastante más importante desde el punto de vista de las cuentas públicas: la Provincia dejaría de recaudar Ingresos Brutos sobre una porción enorme de su actividad económica, al mismo tiempo que perdería los recursos que utiliza para financiar servicios en esos municipios. El esquema de De la Torre parte de la idea de que esa pérdida se compensaría porque también desaparecería el gasto provincial en el Conurbano: parte de los recursos quedarían en los municipios y otra parte pasarían directamente a la Nación para financiar docentes, policías y médicos de hospitales nacionales. En otras palabras, no propone simplemente eliminar un impuesto, sino cambiar por completo quién recauda, quién gasta y quién presta los servicios en el área metropolitana.
¿Y la Legislatura bonaerense?

La modificación de la representación política sería todavía más profunda. Los habitantes de los municipios federalizados seguirían eligiendo presidente, diputados y senadores nacionales, intendente y concejales, pero dejarían de votar gobernador de la Provincia de Buenos Aires y también diputados y senadores provinciales. La consecuencia inmediata sería que el Conurbano dejaría de tener representantes propios en la Legislatura bonaerense, porque ya no formaría parte de la jurisdicción provincial.
Eso produciría, además, un cambio radical en el equilibrio político de la Provincia. El Conurbano concentra la mayor parte de la población bonaerense y constituye el principal núcleo electoral del distrito; si esos municipios dejaran de participar de las elecciones provinciales, la Legislatura pasaría a representar exclusivamente al territorio que permanecería dentro de Buenos Aires. El peso relativo del interior crecería de manera muy significativa y cambiaría el mapa de poder entre las distintas regiones. Al mismo tiempo, los habitantes del Conurbano perderían una instancia de representación sobre aquellas políticas que, aun bajo el nuevo esquema, siguieran teniendo efectos sobre ellos. Es decir, la propuesta no sólo le quitaría territorio a la Provincia: también modificaría quiénes tienen derecho a decidir sobre el gobierno bonaerense.





