El radicalismo bonaerense homenajeó este miércoles al histórico Ricardo Balbín, a 45 años de su fallecimiento. El intendente Alak, tendiendo lazos
Este 9 de septiembre se cumple el 45° aniversario del fallecimiento del Dr. Ricardo Balbín, histórico referente de la Unión Cívica Radical. La nueva dirigencia del partido lo recordó con un acto en el Cementerio de La Plata, del que participó también el intendente Julio Alak, de estrecho vínculo con el radicalismo local.
La actividad, organizada por la Comisión Permanente de Homenaje a Ricardo Balbín, contó con la presencia de su presidente Andrés García, el titular del Comité Provincia y nieto del homenajeado, Emiliano Balbín; el flamante presidente de la Junta Central, Federico Ayllon; Agustín González del comité de la Sección Primera, y el santafesino Leonel Chiarella, presidente del Comité Nacional de la UCR.
“Hoy, a 45 años de su fallecimiento, recordamos y reivindicamos su compromiso con la democracia, el respeto por las instituciones y la búsqueda permanente de consensos para la Argentina“, expresaron desde la UCR platense. Además, destacaron que “en tiempos marcados por profundas divisiones políticas, sostuvo la necesidad de encontrar puntos de encuentro y trabajar por la convivencia democrática, dejando una huella que trascendió al propio radicalismo”.
En el mismo sentido se expresó el intendente de La Plata y titular del PJ local. Con un extenso mensaje publicado en las redes sociales, el jefe comunal recordó el “histórico abrazo con Juan Perón“, lo que calificó como “el símbolo de unión nacional más trascendente de nuestra historia“.
Y sumó: “La oportuna reconciliación de dos grandes líderes nacionales nos enseñó, también, que el peronismo y el radicalismo, cuando eligen encontrarse en las ideas, construyen Nación“. El mensaje, dirigido a la memoria de Balbín, también funciona como gancho al universo boina blanca, que se encuentra en un momento de búsqueda de la identidad perdida, mientras debate a qué extremo de la grieta se acercará electoralmente en 2027.
La estrecha relación que Julio Alak mantuvo históricamente con el radicalismo local y provincial será una de las armas que saque a relucir al momento de dirimir la candidatura a gobernador bonaerense, carrera en la que el Turco está lanzado desde hace meses, junto a otros dirigentes del pluriperonismo.
Ricardo Balbín y el histórico abrazo con Perón
Durante casi dos décadas, Ricardo Balbín y Juan Domingo Perón habían encarnado dos de los grandes polos de la política argentina. El peronismo había sido proscripto tras el bombardeo a Plaza de Mayo y el posterior golpe de Estado de 1955, y Perón llevaba 17 años de exilio. Balbín, uno de sus principales adversarios, también había conocido la cárcel durante el primer gobierno peronista.
Pero en 1972 el escenario había cambiado. La dictadura de Alejandro Agustín Lanusse buscaba una salida electoral mientras el peronismo recuperaba protagonismo. En ese contexto, radicales y peronistas comenzaron a acercar posiciones a través de La Hora del Pueblo, un acuerdo multipartidario que reclamaba el regreso de la democracia.
El 17 de noviembre, Perón volvió finalmente al país y se instaló en la ya histórica residencia de la calle Gaspar Campos, en Vicente López. Dos días después, Balbín fue a visitarlo.
La llegada tuvo algo de escena cinematográfica: la multitud que rodeaba la vivienda le impidió ingresar por la puerta principal y el líder radical terminó entrando por los fondos, después de saltar una tapia.
Adentro, dos viejos rivales se encontraron cara a cara. Hablaron sobre el futuro político del país y sobre la necesidad de dejar atrás años de enfrentamientos. Al salir, frente a los periodistas, se estrecharon la mano y finalmente se abrazaron.
La fotografía recorrió el país. Radicales y peronistas reconocían que la democracia necesitaba del otro. Menos de dos años después, cuando Perón murió, Balbín lo despidió con otra frase histórica: “Este viejo adversario despide a un amigo”.




