Inicio / Nación / Karina Milei mueve los hilos de la reelección de su hermano

Karina Milei mueve los hilos de la reelección de su hermano

karina milei

La secretaria general de la Presidencia busca ordenar el tablero de 2027 con una premisa: acuerdos electorales a cambio de respaldo a la reforma electoral

La reelección de Javier Milei ya dejó de ser una consigna de campaña para convertirse en el principal ordenador de la política de La Libertad AvanzaKarina Milei empezó a mover las piezas con el objetivo de construir una coalición nacional que le permita a su hermano llegar a 2027 con más estructura territorial, menos competencia interna y una oposición fragmentada. El problema es que, para hacerlo, todavía necesita los votos de algunos dirigentes a los que pretende convertir en aliados.

La estrategia de la hermana presidencial tiene una condición central: la reforma electoral. La eliminación de las PASO es, para el karinismo una herramienta para definir cómo se organizará la competencia presidencial y, sobre todo, cómo se construirán las listas que acompañen a Milei. Por las dudas, el Gobierno tiene en las gateras el regreso de las colectoras. 

image

El problema para Casa Rosada es que todavía no tiene los números. La Libertad Avanza cuenta con 95 diputados y 21 senadores, lejos de las mayorías necesarias para avanzar por sí sola. En el Senado, la dificultad es todavía mayor: PRO, sectores de la UCR y fuerzas provinciales no están dispuestos a entregar sus votos sin negociar modificaciones. La propia Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en la Cámara alta, ya había advertido durante el debate que los votos no estaban.

Ahí aparece la fórmula de Karina: “estás adentro o estás afuera”. El mensaje hacia gobernadores y eventuales socios electorales es que el respaldo legislativo tendrá consecuencias a la hora de discutir alianzas y candidaturas para 2027. La secretaria general pretende que la reforma sea, al mismo tiempo, una herramienta institucional y un mecanismo de selección de aliados.

El mapa de los aliados

La Casa Rosada empezó a tender puentes mucho antes de que comenzara formalmente la campaña. Diego Santilli, desde la Jefatura de Gabinete, y Eduardo “Lule” Menem, uno de los principales operadores de El Jefe, quedaron al frente de buena parte de las conversaciones con los gobernadores. También participa Patricia Bullrich en la negociación parlamentaria y Martín Menem ocupa un lugar central en Diputados.

El mapa que mira el Gobierno es amplio y atraviesa todos los puntos cardinales tanto geográficos como políticos. En el PRO aparecen los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignacio Torres (Chubut). En el radicalismo, los nombres de Leandro Zdero (Chaco); Alfredo Cornejo (Mendoza) y Juan Pablo Valdés (Corrientes). Y en el peronismo provincial aparecen Gustavo Sáenz, (Salta); Osvaldo Jaldo, (Tucumán); y Raúl Jalil (Catamarca). Estos últimos ya fueron advertidos por los popes del peronismo tras la cumbre de la semana pasada: “Los que apoyen la eliminación o suspensión de las PASO se van a tener que hacer cargo de ayudar a Milei a tener 4 años más de este infierno para la gente”

El mapa de posibles aliados se completa con mandatarios que, con distintos grados de cercanía, forman parte de la conversación nacional: Marcelo Orrego, en San Juan; Rolando Figueroa, en Neuquén; Martín Llaryora, en Córdoba; Maximiliano Pullaro, en Santa Fe; Claudio Vidal, en Santa Cruz; y Alberto Weretilneck, en Río Negro.

No todos están en el mismo lugar ni tienen el mismo nivel de diálogo con la hermanísima, pero la estrategia de Karina consiste precisamente en evitar que 2027 se transforme en una elección entre dos bloques cerrados. El objetivo es mucho más ambicioso: construir una red de acuerdos provinciales que permita a su hermanno competir con una estructura territorial que no tuvo cuando llegó a la Presidencia en 2023.

La tregua con Mauricio Macri

En ese esquema, el acercamiento con Mauricio Macri no debe pasarse por alto. Después de meses de enfrentamientos, Karina y el expresidente retomaron el diálogo y habilitaron una negociación formal entre La Libertad Avanza y el PRO. Del lado libertario participan Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem; del macrismo, Cristian Ritondo y Fernando De Andreis.

image

La discusión tiene una dimensión nacional, pero también una claramente bonaerense. Santilli aparece como una de las principales figuras de la eventual convergencia entre ambos espacios en la provincia de Buenos Aires, mientras que Ritondo busca preservar espacios para el PRO dentro del armado.

Macri, por su parte, habilitó la negociación pero mantiene cautela. El expresidente tiene incentivos para evitar una ruptura definitiva con Milei, aunque pretende que el PRO conserve identidad y capacidad de negociación. Las PASO y el futuro de la Ciudad de Buenos Aires son, justamente, dos de los principales obstáculos para cerrar el acuerdo.

Porque mientras Karina negocia con Macri, también desafía a Jorge Macri en su propio territorio

El problema de las PASO

El oficialismo necesita de los gobernadores para aprobar una reforma que, al mismo tiempo, utiliza como condición para negociar con esos mismos gobernadores. Paradojas de la política doméstica.

En ese sentido, la cúpula libertaria viene insistiendo desde hace meses con la eliminación de las PASO, pero la iniciativa sigue sin tener los votos necesarios. Incluso algunos aliados del Gobierno plantearon alternativas como convertirlas en voluntarias, una salida que permitiría preservar algún mecanismo de competencia interna. Para Karina, esa alternativa no es equivalente.

La eliminación de las primarias le permite imaginar un escenario electoral mucho más controlable: cada espacio define internamente sus candidatos y la competencia se traslada directamente a la elección general. Las colectoras, además, podrían permitir que distintas fuerzas acompañen a un mismo candidato ejecutivo sin necesariamente compartir todas las candidaturas legislativas.

En criollo: un gobernador podría conservar su propia estructura provincial y, al mismo tiempo, respaldar la candidatura presidencial de Milei. Eso es exactamente lo que busca la hermana del presidente.

2027, con las reglas de Karina

El desafío para la secretaria general es entonces doble. Tiene que ampliar la base política de Milei sin permitir que esa ampliación se transforme en una pérdida de control sobre La Libertad Avanza.

Por eso negocia con Maurucio Macri mientras compite con el primo Jorge. Habla con gobernadores radicales mientras presiona al radicalismo parlamentario. Busca acuerdos con peronistas como Sáenz, Jaldo y Jalil mientras sostiene una narrativa nacional contra el kirchnerismo. Y abre la puerta al PRO mientras conserva candidatos propios para aquellos distritos donde considera que LLA puede ganar.

La construcción de 2027, en definitiva, ya empezó. Y Karina Milei parece tener bastante claro qué quiere conseguir: un Javier Milei competitivo, una oposición dividida y una coalición suficientemente amplia para ganar, pero lo suficientemente ordenada para que nadie discuta quién conduce.

El problema es que la política no se ordena solamente desde la Casa Rosada. Los gobernadores tienen intereses propios, el PRO no quiere ser absorbido, la UCR busca preservar autonomía y los sectores del peronismo provincial negocian cada voto como una mercancía.

Karina puede poner las condiciones. Pero para llegar a la reelección de su hermano tendrá que conseguir algo que hasta ahora le está resultando bastante más difícil: que el resto acepte jugar con sus reglas.

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *