El fotógrafo herido durante la represión en el Congreso del 12 de marzo de 2025, expone una serie de imágenes en el Senado de la Provincia de Buenos Aires
Pablo Grillo, el fotoperiodista que fue gravemente herido el 12 de marzo de 2025 durante la feroz represión de las fuerzas de seguridad en el Congreso de la Nación, inauguró este lunes una muestra en la Legislatura bonaerense. La exposición, a la que asistieron tres legisladoras de Fuerza Patria, puede visitarse hasta el 14 de agosto, en el hall central del Senado.
La inauguración de la muestra se enmarca en la presentación de un proyecto de la senadora Amira Curi, con el que busca declarar de Interés Legislativo la obra del fotógrafo, cuya vida estuvo en riesgo tras recibir el impacto de una granada de gas lacrimógeno en la cabeza, a cincuenta metros de distancia, disparada por el gendarme Héctor Jesús Guerrero.
“Mientras Pablo continúa con su proceso de recuperación, creemos que reconocer su trabajo y su coraje desde este ámbito provincial es un acto de justicia y un respaldo institucional frente a la violencia estatal”, sostuvo la legisladora, que estuvo acompañada por sus compañeras de bancada Sabrina Bastida y María Rosa Martínez.
Entre las distintas fotos exhibidas en el Salón “Gobernador Armendariz” de la Cámara alta provincial, pueden verse imágenes tomadas no sólo aquella fatídica tarde de 2025, sino que además cuenta con una serie de registros de la pandemia de Covid-19; del Hospital Evita (Lanús), donde nació Diego Armando Maradona; y del histórico funeral de Diego, el 26 de noviembre de 2020.
La historia de Pablo Grillo
Pablo Grillo es fotógrafo y reportero gráfico, formado en la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA). Además de desarrollar trabajos de fotografía documental y cobertura de movilizaciones sociales, se desempeñó como trabajador del Hospital Evita de Lanús, donde combinó tareas vinculadas al mantenimiento de los espacios verdes con la producción audiovisual y fotográfica de la institución. Colegas y allegados lo describen como un fotógrafo comprometido con el registro de los conflictos sociales, la actividad política, y la vida cotidiana.
El 12 de marzo de 2025, mientras cubría la represión a una manifestación de jubilados frente al Congreso, Grillo recibió el impacto de una granada de gas lacrimógeno disparada por un efectivo de Gendarmería.
El proyectil le provocó un grave traumatismo de cráneo, con pérdida de masa encefálica, y fue trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía, donde permaneció durante meses en terapia intensiva y fue sometido a múltiples intervenciones quirúrgicas. El caso se convirtió en un símbolo del debate sobre el uso de la fuerza en las protestas y motivó numerosos reclamos de organizaciones de prensa y derechos humanos.
Tras una evolución favorable, Grillo recibió el alta de internación y continuó su tratamiento en un centro especializado de rehabilitación. Aunque logró importantes avances y retomó paulatinamente algunas actividades, su recuperación sigue en proceso y requiere terapias permanentes para recuperar funciones motoras y cognitivas.
Su historia continúa siendo un emblema de la defensa de la libertad de prensa y del reclamo de justicia por lo ocurrido aquel 12 de marzo.